13 mar. 2009

EL CONTEXTO FORMATIVO Y PROFESIONAL DEL TÉCNICO EN ANIMACIÓN (V) Por Ricard Catala Gorges

La formación profesional ocupacional y la Animación Sociocultural

La FPO, como modalidad formativa gestionada por la administración laboral, hay que contemplarla como un subsistema que se integra, junto al subsistema de la FP reglada gestionada por la administración educativa, en el conjunto de la Formación Profesional.

Desde la aprobación del Plan de Formación e Inserción Profesional (plan FIP), en el año 1985, como mecanismo regulador de los cursos de formación ocupacional, se han ofertado, por parte de entidades e instituciones diversas acogidas a dicho Plan, numerosos cursos ocupacionales en el ámbito de la ASC y Tiempo Libre.

En el año 1993, con la LOGSE ya vigente, quedó aprobado el denominado Programa Nacional de FP, con el fin de articular los dos grandes subsistemas de la Formación Profesional, y coordinar una serie de estrategias comunes en la aplicación de recursos y la permeabilización de ambas estructuras.

Dentro de la FPO, han continuado las acciones formativas, con la convocatoria de cursos de inserción sociolaboral, que incluyen, precisamente, perfiles vinculados al campo de la Animación Sociocultural, con denominaciones diversas: Animador Sociocultural, Director de ASC, Monitor de Tiempo Libre y Servicios a la comunidad.

Se puede constatar, a la vista de la implantación de la FP específica, una concurrencia de perfiles formativos en ambos subsistemas, que hace necesaria una revisión de la oferta que se ofrece, ya sea por los propios perfiles coincidentes, como por la cantidad, calidad y extensión de la oferta. Todo ello, dentro
del actual marco de la Ley de las Cualificaciones y de la Formación Profesional (2002).

Tal como recoge el informe del MEC sobre el sector de servicios socioculturales y a la comunidad "se debe tener en cuenta que todos estos cursos (en referencia a la FPO) pueden ser reconsiderados, a la vista del mercado de trabajo y de las necesidades de coordinación con la FP reglada establecida por la LOGSE ".

Hasta aquí, unas cuantas pinceladas del cuadro de situación, que ha venido condicionando -y todavía condiciona- la verdadera dimensión y alcance de la figura profesional del Animador Sociocultural.

Retomando el hilo conductor del presente diagnóstico, es el momento de resituar la figura y el perfil del Animador Sociocultural. Para ello, hemos de precisar una serie de aspectos de índole profesiográfica, que nos permitan abordar, de forma meridiana, la figura del Animador sociocultural en su proceso de consolidación a nivel profesional.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...