8 oct. 2010

La ambigua identidad del Animador Sociocultural y la Necesidad de crear Asociaciones profesionales en cada provincia.

Desde este blog de la Animación Sociocultural y la integración social profesional, y por consiguiente en la RED NACIONAL ESPAÑOLA DE TASOC y TISOC, venimos abogando desde hace años, no solo por la creación de Asociaciones profesionales o simplemente Asociaciones que trabajen por el reconocimiento de los perfiles profesionales de los y las Tecnicos/as Superiores en Animación Sociocultural e Integración social. Si no que apostamos por un trabajo en RED, coordinado por una Federacion a nivel nacional que respalde las acciones que las asociaciones provinciales promoviesen.

En el articulo de hoy, veremos como ya hace unos años, incluso profesores de los Ciclos y Exalumnos ya titulados daban a entender que este paso, el de crear las asociaciones profesionales, sería un empujón beneficioso para conseguir mejorar la profesionalización del sector y comenzasen a elevarse los ratios de contratación de TASOC por parte de la administración publica y empresas privadas en decrimento de otras formaciones que ocupan en estos momentos los puestos de Animador sociocultural.

NOs gustaria contar con vuestras reflexiones a modo de comentario acompañando el articulo. Gracias por vuestra colaboración.

La ambigua identidad del Animador Sociocultural

Abordar las competencias de la Animación Sociocultural supone, cuanto menos, introducirse en un terreno pantanoso. Pese a que esta disciplina se ha profesionalizado desde los años 90, en la actualidad, numerosas administraciones públicas y privadas desconocen que la Animación Sociocultural posee su propio campo de trabajo y que la distingue de otros ámbitos como son la Educación Social, el Trabajo Social o los Animadores de Ocio y Tiempo libre.


Un agravio comparativo que se traduce en que a la hora de buscar trabajo, el animador sociocultural tenga que competir con otros perfiles cuando en teoría debería tener terreno expedito. Esta situación se produce con más frecuencia de la debida y demuestra que aparte de dejar clara su profesionalización, al animador sociocultural no le queda más remedio que vagabundear por el ámbito laboral diciendo algo así como “¡eh! Que aquí estoy yo”.

Para Xavier Úcar Martínez, profesor de la Universitat Autònoma de Barcelona, el problema de esta ambigüedad identitaria se debe a que en España “no se han creado, a diferencia de otros países europeos, unos estudios específicos de segundo ciclo de animación sociocultural” lo que acarrea continuos vaivenes de la figura del animador sociocultural entre el tiempo libre y la Educación Social; “a mi juicio se puede afirmar que la animación sociocultural se encuentra hoy entre una excesiva especificidad en torno al tiempo libre así como una inespecificidad en el ámbito de la educación social”, señala Xavier Úcar. Este terreno educativo acotado conlleva, según el profesor de la UAB, “a que el futuro de la animación sociocultural en nuestro país parece encontrarse fuera de la universidad, concretamente en la figura del Técnico Superior que se obtiene tras cursar un ciclo de grado superior. Creo que él será el encargado de mantener y desarrollar la animación sociocultural en nuestro país”.

En qué consiste el TASOC

Y precisamente es en el IES Dámaso Alonso de Puertollano donde se imparte el único ciclo de grado superior en Técnico de Animación Sociocultural (TASOC) que actualmente existe en Castilla-La Mancha. Para acceder a este ciclo de grado superior es necesario haber realizado los estudios de bachillerato del nuevo Sistema Educativo. También es posible solicitar plaza con estudios de COU, FP2 e incluso estar en posesión de alguna titulación universitaria. Aún así, quienes no posean la formación exigida pueden incorporarse a estos estudios superando una prueba de acceso para mayores de 18 años.

Está organizado en dos cursos escolares, siendo el primer año de carácter teórico y el segundo exclusivamente práctico. El primero se desarrolla íntegramente en el Instituto, familiarizándose el alumnado con métodos, técnicas, procedimientos y recursos propios del ámbito de la Animación Sociocultural, mientras que a lo largo del segundo año se desarrolla íntegramente en un Centro de Trabajo con la supervisión de tutores.

El presente curso 2006-07 acoge a la cuarta promoción de futuros animadores. La socióloga puertollanense Mª Luisa Gallardo y la pedagoga Carmen Sancho constituyen el profesorado de este grado superior y ambas coinciden al resumir las características que configuran el perfil del alumnado; “sobre todo son jóvenes que ya tienen iniciativa propia, que son sensibles con la realidad social que les rodea y poseen capacidad creativa para movilizar grupos”. Por tanto, el animador sociocultural debe aunar flexibilidad y rigor, cualidades que le serán fundamentales a la hora de intervenir en tres ámbitos como son la animación sociocultural, el desarrollo comunitario y animación de ocio y tiempo libre.

Salidas profesionales

Desde que a la Formación Profesional se le sometiera a un lavado de nomenclatura, siendo grado medio y superior los términos vigentes en la actualidad, las distintas administraciones han insistido por pasiva y activa en que el principal atractivo de este tipo de formación son sus salidas profesionales, alicientes que tienen en cuenta los alumnos. Es el caso de Miriam, alumna de TASOC, y que ratifica lo anterior al señalar que “la mayoría de la gente que cursa estos estudios lo hace por las salidas profesionales que tiene y también porque permite el acceso a la universidad”. Si bien para ella, y por descontado para el resto del alumnado, la principal motivación es la adquisición de conocimientos y técnicas para conseguir “que la gente se lo pase bien. Abarcamos cualquier ámbito de población ya sean jóvenes, mayores, enfermos y colaboramos con entidades públicas como Centros de Juventud o privadas como residencias de mayores”.



Luisa Gallardo lo matiza de una forma más técnica: “lo que se trata es potenciar el desarrollo tanto de personas y grupos en el ámbito del ocio y tiempo libre, cultural y para ello se emplea una metodología especial que comparte contenidos de la Educación Social, Trabajo Social o la Pedagogía”.

Aquellos alumnos que no opten por seguir cursando estudios en la universidad se les brinda la oportunidad de ofrecer sus servicios en ámbitos diversos como empresas privadas, servicios sociales de la administración pública, atención hospitalaria, tejido social como ONGs, centros de juventud e incluso dinamización de bibliotecas y ludotecas.

Metodología activa y participativa

La participación de los alumnos se antoja como la piedra angular en la adquisición de técnicas y conocimientos. De hecho cada unidad didáctica se aborda a través de dinámicas de grupo y tormenta de ideas o brainstorming, siendo la culminación de este proceso la aplicación práctica en centros de trabajo, en total 740 horas de prácticas anuales gracias al convenio que el IES Dámaso Alonso posee tanto con entidades públicas como privadas. Tal y como indica Carmen Sancho “en estos sitios desarrollan su formación, están convenientemente tutorizados por una persona afín a la animación sociocultural y cuando concluyen han adquirido las competencias profesionales necesarias”. Convenios que en la actualidad se llevan a cabo con el Área de Gerencia Sanitaria de Puertollano, concretamente en el hospital Santa Bárbara donde los futuros animadores desarrollan programas de animación hospitalaria; también contemplan otros programas de animación para ancianos en residencias de Mayores así como con otras entidades de Ciudad Real.

Al ser el único ciclo de grado superior que contempla esta disciplina en Castilla-La Mancha es frecuente que la mayor parte del alumnado provenga de distintos sitios de la región, “incluso ha cursado gente de otras comunidades”, apostilla Luisa Gallardo.

Vacío legal en Castilla-La Mancha (y en general en casí todas las Comunidades Autonomas)

Pero como se señalaba al principio, es en el ámbito de la animación del ocio y tiempo libre donde la figura del TASOC se las ve y desea. Básicamente es un problema de índole legislativo que se da en Castilla-La Mancha y que según Carmen Sancho “en otras comunidades está mejor resuelto”.

Años antes de que esta titulación se reglara por la Consejería de Educación ya existía una orden regional que regula la realización de actividades infantiles y juveniles en el territorio. El meollo del asunto es que en dicha orden se exige específicamente la titulación, bien de Director o Monitor de actividades juveniles y en la misma no se hace mención alguna al título de TASOC. Carmen Sancho considera que esta orden es incompleta y que no favorece en modo alguna a la figura del animador sociocul-tural “pues en el mercado laboral, el TASOC se encuentra con que dispone de una titulación superior pero no está reconocida la misma ni su capacidad para intervenir como técnicos de animación en tiempo libre”. El resultado es que dicho vacío legal obliga, por así decirlo, a que el TASOC tenga que realizar un curso de monitor o director de actividades juveniles “cuando esos contenidos están incluidos en un módulo específico y que ha cursado con anterioridad. A lo que voy es que es incomprensible que una titulación superior como la de TASOC no tenga reconocimiento para algunas administraciones públicas”, sentencia Carmen Sancho quien además reclama el cambio inmediato de esta orden incluyendo a la figura del TASOC.

Sobre todo por una cuestión de sensatez, pues si el ámbito de la Animación Sociocultural se está profesionalizando, a través de un ciclo de grado superior, “también está ocurriendo lo mismo en ciertos ámbitos laborales. De hecho en los equipos básicos de Servicios Sociales ya se exige la figura del animador sociocultural”, aclara Luisa Gallardo quien advierte que “al seguir este desconocimiento, esos campos se cubren con profesionales de la Educación Social que tengan formación complementaria”.

El TASOC como pasaporte a la universidad

Es preciso insistir de nuevo en la profesionalización de la Animación Sociocultural. La obtención del título en TASOC sirve de pasaporte a estudios universitarios como son Psicología, Sociología, Pedagogía o Biblioteconomía y Documentación. También existe la posibilidad, gracias al convenio que en su día suscribieron la Junta de Comunidades y la UCLM, de que al titulado en TASOC se le convaliden 40 créditos para las titulaciones de Educación y Trabajo Social. Para Luisa Gallardo esto “es un reconocimiento para este ciclo superior. Y si a nivel académico se está intentando profesionalizar este sector, el campo laboral debe ir en la misma línea. Hay ayuntamientos que aún no conocen ni la figura ni las competencias del Animador Sociocultural, y esta situación hay que erradicarla cuanto antes”.

Para aquellos que acusan al TASOC de intromisión en el ámbito de la educación social o el tiempo libre, Carmen Sancho lanza el siguiente recadito. “No tenemos que luchar contra nadie, sólo reclamamos encontrar nuestro sitio de trabajo y actuación. Además, el TASOC puede funcionar en equipo con educadores sociales, ellos coordinan y nosotros actuamos como técnicos. Es así de sencillo”, insiste.

Constitución de una asociación

El tándem Gallardo-Sancho reconoce que tal y como está el patio lo más aconsejable es que los titulados en TASOC constituyan una asociación profesional de Animadores Socioculturales de Castilla-La Mancha “porque facilitaría mucho más las cosas. Ésta es la cuarta promoción y ahora mismo en la región hay tituladas más de 50 personas”, puntualiza Luisa Gallardo quien vaticina que hipotética asociación de profesionales en Animación Sociocultural conferiría más consistencia a la demanda para que a nivel legal se regule claramente las competencias y ámbitos de actuación del TASOC. Porque la realidad actual del sector es su relegación al furgón de cola; “numerosos perfiles profesionales trabajan en la actualidad con la administración pública. Y eso que disponen de otras titulaciones pero desarrollan trabajos propios del Animador Sociocultural”.

Mientras dicha posibilidad se gesta, el título de TASOC cuenta cada año con más adeptos experimentándose la tendencia de titulados universitarios que acceden a estos estudios “con la idea de incorporarse al mercado laboral”, señala Carmen Sancho. Lo que sí se observa es una abrumadora presencia femenina en detrimento del sector masculino. “Quizás se deba a que los hombres prefieren cursar estudios más técnicos y con salidas más cercanas a un trabajo industrial. Al menos es lo que sucede en Castilla-La Mancha”, reconoce Luisa Gallardo. A esto hay que añadirle a que por tradición los trabajos sociales suelen ser más del agrado de la población femenina “esto no quiere decir que el hombre no se interese por los problemas sociales. De todas maneras es un trabajo que requiere implicación emocional y tradicionalmente las mujeres siempre han tenido más facilidades”, apunta Luisa Gallardo. Sin embargo, no se trata de un comportamiento generalizado pues según la socióloga “en España hay comunidades con más raigambre por la animación sociocultural. En regiones como Cataluña o Euskadi se puede notar menos la diferencia”.

Por último, y según Xavier Úcar, el futuro de la animación sociocultural en España está abonado al encasillamiento. “Parece previsible que para las intervenciones específicas de animación sociocultural, el mercado laboral privilegie la contratación de los técnicos superiores antes que las de los educadores sociales ya que, a pesar de tener un menor nivel de formación, están más especializados y resultan más baratos desde el punto de vista económico. También, al encontrarse fuera de la universidad, esta disciplina parece estar seriamente comprometida. Es de esperar que aumenten y mejoren las prácticas de la intervención pero no está claro que haya investigación para profundizar y desarrollarlas”.

“Noticia publicada en la Comarca de Puertollano, nº 183 en enero 2007.”

Fuente en Internet

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