8 nov. 2012

EL VOLUNTARIADO EN LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD MENTAL (II) Teoria para TASOC y TISOC


EL VOLUNTARIADO EN LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL DE  PERSONAS CON DISCAPACIDAD MENTAL
(II)

Se haga lo que se haga en la formación de monitores, todo depende de la idea que se tenga acerca de la naturaleza de la buena formación.


Esto parece claro. Sin embargo, llegar a este postulado ha sido el problema más difícil. Sitos en una posición, frustrante y descorazonadora, cada vez estamos más convencidos de que nuestro fracaso —como "formadores"— en el intento de encontrar definiciones útiles, se debe a que buscamos en lugares equivocados.

Durante mucho tiempo los programas de formación del voluntariado han estado operando con un concepto de formación (valga la redundancia) a nuestro parecer erróneo.

Una concepción que se "saltaba a la torera" un previo básico: sus destinatarios en cuanto personas. Para ver el asunto con perspectiva, comencemos dirigiendo una mirada aalgunos de los más tempranos intentos de definición de la buena formación:

 • El monitor-voluntario como cono cedor. Se daba por cierto que la persona que sabe puede actuar junto con otros.

En nuestro criterio, saber es sin duda importante para actuar, pero también lo es que, la buena formación supone mucho más.

 • El enfoque de las competencias. La idea viene a ser algo así: si sabemos lo que los monitores expertos hacen y cómo son, podemos enseñar a los novatos a ser como ellos.

Contrarios a esta noción, creemos que es una falacia suponer que lo bueno para el "experto" también lo sea para el "novato" y que para hacerse "experto" sea necesario lo que hace el "experto".

 En nuestro planteamiento resulta imposible, mejor dicho ilógico concebir un Plan de Formación desde unos criterios de este calibre, por entender que un buen monitor es ante todo una persona.

Repetimos, un buen voluntario es primero y sobre todo persona, y esto es lo más importante y determinante en él, no su "sabiduría", no sus competencias.

Aunque, hoy por hoy, suene raro oír hablar de humanidad, creemos fundamental que cada monitor se destaque como persona, como individuo, unos por una razón y otros por otra. Simplemente porque se trata de su formación, de su persona y porque su "trabajo" es uno de los más humanos de cuantos existen.

La buena formación es así, algo intensamente personal. En un intento définitorio, interpretamos la formación como un proceso de desarrollo personal integral (COMBS, 1978), es decir, como un proceso que abarque todas las facultades humanas: inteligencia, memoria y voluntad.

Este plan está diseñado, en principio, para todos aquellos monitores-voluntarios que insertos en grupos de acción regidos por los principios de integración y normalización, luchan por la consecución de hombre y sociedad más justa y humana (Vicente, 1984) encontrando en la Animación Sociocultural, más concretamente en el ámbito del Tiempo Libre, el medio para conseguirlo

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