16 nov. 2012

TEORIA PARA TASOC y TISOC EL VOLUNTARIADO EN LA ANIMACION SOCIOCULTURAL DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD MENTAL (IV)



EL VOLUNTARIADO EN LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD MENTAL (IV)

Si a lo expuesto añadimos que el voluntario participa y se compromete en su labor con un carácter altruista, es decir, sin buscar para sí ningún tipo de compensación material (dinero, status profesional...), y además lo hace libremente, es decir, sin coacción alguna, obtenemos un "retrato" de aquellos que se constituyen en destinatarios de nuestro plan, ayudándonos a dilucidar los entresijos del mismo desde una perspectiva real: grado de implicación a exigir, qué y cómo se les va a pedir, etc.



Teniendo en cuenta que actualmente la vida media del voluntario —como tal— es de 2 1/2-3 años (Castro Cardoso, 1984) y que en nuestra concepción la formación es un proceso de desarrollo personal de carácter
ilimitado, de por vida, establecemos en 3 años la duración de este plan.

La cuestión es ¿cómo se explica que abandonen tan pronto?

Aunque no es muy corriente, trataremos de responder a esta interrogante, y lo vamos a hacer recorriendo brevemente las posibles etapas que va atravesando un voluntario desde su inicio hasta su declive:


• Idealización.
El monitor inicia su andadura hacia los 1 8 años. Ha dejado ya de ser adolescente para iniciar su transición hacia la adultez.

En este momento la asociación, la institución, donde ha ingresado, se le presenta justo como "eso" que andaba buscando. Cree que su labor le va a satisfacer plenamente y le va a llenar su vida de significado
haciéndole sentirse bien consigo mismo. Escasamente estos juicios coinciden con la realidad, más bien se tratan de fruto de su imaginación, de ahí lo de idealización.

• Decepción.

El contacto con la realidad le produce fácilmente un sentimiento de fracaso y decepción. La realidad no responde a sus fantasías iniciales: la labor resulta decepcionante. Podría ser considerada la etapa decisiva en la vida del voluntario, pues en ella se produce el mayor número de abandonos, la acomodación a la realidad frustrante o la evolución hacia la 3.a etapa.


Entre las posibles causas de los abandonos, que no serían más que
concreciones de este desfase fantasía- realidad, destacamos los siguientes:
- La Organización excesivamente generosa al principio (bien por que la ha idealizado así, bien por
que realmente se presenta así) se le vuelve exigente. No importa lo que él haga bien, nunca será bastante. Siempre queda mucho por hacer.
- Su situación personal, no pod mos olvidar que el desarrollo de la personalidad que en estas edades tiene lugar, presenta las cualidades combinadas de tragedia y desafío.
-  Haber iniciado su labor excesiva mente joven, pues tiene el riesgo de tomar su compromiso como una especie de "experimentación personal".

• Aceptación de la realidad. 

El voluntario que evoluciona hacia esta etapa ha superado la crisis que le ha ocasionado el encuentro con la realidad y el desvanecimiento de sus fantasías. Por eso suele coincidir, generalmente, con los voluntarios maduros.

El monitor, por su edad, por su grado de madurez se mueve en un
terreno más real, más sólido, es capaz de distinguir lo que él desea de la realidad, entre lo que él fantasea y las posibilidades reales.

Ser conscientes de la existencia de estas etapas y de su carácter determinante en la vida del monitor-voluntario, nos ayudará, sin temor a duda, a ser más realistas, nos permitirá comprender mejor a nuestros
monitores, sus conductas y, por último, nos retará, si deseamos ser coherentes, a amoldar nuestro Plan, en toda su extensión, cuando se precie necesario.




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