24 dic. 2009

El técnico superior en integración social. Apuntes sobre su perfil y formación (PARTE IX)

Juan Carlos Medina escribio un articulo en referencia al Perfil del TISOC o Técnico Superior en Integración social, relacionando toda su formación con la familia de Servicios socioculturales a la Comunidad y otras formaciones relacionadas con la intervención social.

Aqui podeis acceder al comienzo de este interesante articulo traido hasta nosotros por Jeny asociada de TISOC CATALUNYA.

7. LA PRÁCTICA DIARIA EN EL AULA: EL MÓDULO HABILIDADES DE AUTONOMÍA PERSONAL Y SOCIAL»

A continuación pasaré a comentar de forma general y a modo ilustrativo algunos aspectos de la práctica diaria en el ciclo de Integración Social, situándome en el módulo «Habilidades de Autonomía Personal y Social».

Este módulo adquiere una importancia relevante dentro de la formación del Integrador Social. Las habilidades que una persona ha de tener favorecen su autonomía respecto de otras personas y aportan estrategias para actuar en diferentes ámbitos en los que la carencia de dichas habilidades hace más difícil la integración del individuo. Así, gran parte de la labor profesional del Integrador Social va a girar en el entrenamiento y refuerzo de habilidades de la vida cotidiana de
los sujetos a través de acompañamientos, diseños individualizados de intervención o trabajos grupales.

Sin pretender aburrir al lector con más terminología técnica señalo a continuación algunos aspectos didácticos de dicho módulo.

Este módulo hace referencia a la Unidad de Competencia nº 3 contemplada en el Real Decreto de Enseñanzas Mínimas del Titulo de Integración Social: «Entrenar al asistido en la adquisición de habilidades de autonomía personal y social».

A través de este módulo se pretende que el alumno adquiera los conocimientos, procedimientos y actitudes que le permitan llevar a cabo, entre otras, las siguientes realizaciones profesionales establecidas en el RD del título:
— Apoyar y estimular la comunicación de los usuarios, posibilitando un nivel de comprensión adecuado a los mensajes emitidos y favoreciendo las relaciones del asistido.
— Instruir a los usuarios sobre las habilidades básicas necesarias para su autonomía personal y social, apoyando la organización de sus actividades cotidianas y el desarrollo de sus relaciones sociales, según programa previsto, y resolviendo las contingencias que se presenten.
— Aplicar las técnicas y procedimientos de evaluación para valorar los logros obtenidos en el desarrollo de las habilidades de autonomía en el caso asignado.

A dicha Unidad de Competencia están, así mismo asociadas las siguientes capacidades terminales que determinan los objetivos de este módulo profesional:

1. Conocer las habilidades básicas de autonomía personal y social en los diferentes colectivos objeto de intervención.
2. Utilizar las técnicas propias de la intervención en el aprendizaje de habilidades de autonomía.
3. Desarrollar proyectos de intervención destinados al desarrollo de las habilidades de autonomía personal y social.

Pero tampoco debemos olvidar que el Técnico en Integración social ha de desarrollar algunas de estas habilidades personales para poder desempeñar mejor su trabajo. Por tanto, el módulo se dirige por un lado al propio técnico respecto a sus habilidades personales. Por otro a las habilidades que ha de conocer y recursos metodológicos para enseñarlas y trasmitirlas a los destinatarios de los programas de intervención.

Así pues, a partir de estas capacidades terminales y de los contenidos mínimos que señala el curriculo, cada profesor estructura su programación del módulo. Por lo tanto lo que paso a comentar a continuación es fruto exclusivo de mi experiencia profesional a modo de ejemplo, que, como se ha señalado anteriormente, no pretende ser la única ni la más correcta, sino sólo una muestra ilustrativa.

Para no ser excesivamente técnico, señalaré algunos «flashes «que pueden dar una idea de la práctica cotidiana en el aula.

El enfoque metodológico va a estar centrado en una doble vía:
— Centrado en los contenidos técnicos pertinentes referidos al entrenamiento de habilidades de autonomía personal y social en los usuarios.
— Centrado en crear las condiciones educativas óptimas para que el alumno desarrolle a su vez habilidades personales que reviertan posteriormente en su labor como técnico. Este aspecto no sólo se trabaja en este módulo sino en el resto del ciclo aunque quizá se incida con más énfasis aquí.

Así, la dinámica grupal, como señalábamos anteriormente, va a trabajarse transversalmente durante todo el curso. A nivel metodológico se les indica a los alumnos una primera actividad que llamo «los 10 primeros minutos» consistente en que cada día, la clase la comienza un alumno donde durante aproximadamente 10 minutos tiene un espacio para compartir con el grupo lo que desee. No se trata de una exposición formal sino de un tiempo de grupo que paulatinamente
los alumnos van haciendo suyo. Se trata de una primera experiencia de dirigirse al grupo y de relacionarse, dentro del ámbito formal, desde la propia persona del alumno, sin esconderse en actividades formales, abriendo a su vez un proceso de intercambio comunicativo y conocimiento grupal. Por esos diez minutos desfilan habitualmente fotografías de vacaciones, recomendaciones de libros, productos de aficiones como dibujos, manualidades, audiciones de canciones,
y un largo etcétera. Esta «actividad» acaba convirtiéndose en una especie de «ritual de transición» antes de comenzar la clase.

A su vez la coordinación entre los profesores del ciclo se hace imprescindible para no solapar contenidos, mostrar cierta coherencia y unicidad, así como para actividades extraescolares como las visitas a recursos sociales o los trabajos intermodulares.

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