21 nov. 2012

TEORIA PARA TASOC Y TISOC EL VOLUNTARIADO EN LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD MENTAL (V)




       EL VOLUNTARIADO EN LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL DE PERSONAS 
                                     CON DISCAPACIDAD MENTAL (V)

OBJETIVOS

En términos generales, lo que pretendemos con este plan de formación es "capacitar al personal voluntario para la acción junto a personas con y sin deficiencia mental en el ámbito de la Animación Sociocultural, más concretamente en el del Tiempo Libre".

Un capacitar que, a nuestro modo de ver, indica al menos dos cosas:



"Saber ser"


Al principio, cuando explicábamos "nuestro" concepto de formación insistíamos en su cariz humanista, ¿recuerdan? Llegados a este punto remarcamos como imprescindible que una "parte" de la formación se dedique a potenciar el crecimiento del ser del monitor, en otros términos a afinar y potenciar adecuadamente
cualidades naturales del candidato (Maíllo, 1979), o sea el talante del voluntario.

Porque aunque resulte una perogrullada, aunque se nos acuse de obcecación: el monitor / voluntario es primero y sobre todo una persona, una persona que "trabaja" junto con personas y, a nuestro juicio, la mejor manera de hacerlo es presentándose desde ésa, su condición.


"Saber pensar/hacer": "Saber sobre lo qué pensar"

Siendo conscientes de ser éste un tema arduo conflictivo, por la disparidad rechazando hablar del monitor como receptáculo de información, pues no nos interesa crear teóricos sino verdaderos monitores, personas que sepan enfrentarse con eficacia a los problemas que se les presentan en su quehacer para lo cual habrán de manejar al mismo tiempo una serie de destrezas de pensamiento, de aptitudes y, una serie de conceptos fundamentales relativos a la cuestión de que se trate.

En definitiva, valoramos como absolutamente necesario que el monitor "sepa pensar" (relativo a las destrezas del pensamiento) y "que sepa qué tiene que pensar" (conocimientos).

Antes de proseguir, queremos dejar claro que si hemos mantenido un tratamiento
separado de ambos niveles de formación:

el personal (actitudes) y el técnico (destrezas/aptitudes y conocimientos) ha sido por una cuestión puramente metodológica.

En el planteamiento formativo aquí defendido, proponemos que en el quehacer del monitor estos niveles vayan imprescindible e indisociablemente unidos.

Los objetivos específicos los incluimos como un mayor grado de concreción
en relación a los generales:

Si al reflexionar sobre la formación personal formulábamos el "saber ser", mejor dicho "favorecer el crecimiento personal del ser del monitor" como objetivo general, en este momento lo desglosamos en dos:

• Que sea capaz de utilizar medios para evaluar y autoevaluarse.
• Que tenga claras sus motivaciones, su compromiso ante las personas con y sin deficiencia mental.

En nuestro sentir, un monitor sólo podrá crecer como persona, como monitor autorreflexionando, autocuestionándose sobre su manera de ser, y buscando al mismo tiempo líneas de avance. Que no es tarea fácil lo sabemos, pero ahí está el reto: primero, en dilucidar útiles, instrumentos
de análisis / de reflexión y, segundo, en entrenarse en su utilización.



Referente al segundo objetivo, el relacionado con las motivaciones, el compromiso,
creemos importante que el monitor vaya reconociendo y renovando los motios que le empujan a actuar en cada etapa/ momento de su quehacer como voluntario,
pues sólo así verá el sentido de su compromiso.

Este proceso que empieza cuando el sujeto se inicia como monitor, pierde su carácter de "superación" cuando identifica "el trabajar en beneficio de la comunidad" como el motivo que le hace permanecer en una acción social de este tipo. Llegado este momento lo importante será mantenerlo.




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